Ideas prácticas para gestionar tu floristería y venderla mejor: la normativa que te afecta, cómo organizar los pedidos, controlar el margen y cerrar bodas sin sustos. Escrito para floristas, no para informáticos.
No hace falta título para ser florista, pero sí oficio: qué hace un florista de verdad (spoiler: los ramos son la parte pequeña), las cuatro vías de formación que existen en España y por dónde empezar.
El mapa neutral de la formación floral: FP oficial, certificados de profesionalidad, escuelas de arte floral, gremios y cursos online — qué cuesta cada vía, para quién es y cómo distinguir un buen curso.
Del convenio a la tienda propia: lo que cobra de verdad un florista por cuenta ajena, lo que gana una dueña de floristería y las especialidades donde mejor se paga el oficio. Sin adornos.
La flor en su momento cuesta menos, aguanta más y luce mejor. El calendario del florista mes a mes, con las campañas del año encima y los consejos de compra que fabrican margen.
Cada día extra de vida de la flor es dinero en el cubo. La cadena completa de conservación profesional — recepción, corte, agua, frío y etileno — y las manías de las especies difíciles.
Perfil de Google, escaparate con precios, las ocasiones que se repiten, alianzas locales y talleres: lo que trae clientes de verdad a una floristería — y las tres cosas que se llevan el dinero sin devolverlo.
De la tienda de barrio al estudio sin mostrador, del puesto de mercado a la flor para empresas: los ocho modelos de negocio de la floristería con inversión, estacionalidad y la clave de cada uno.
Verifactu llega en 2027 y afecta a tu programa de facturación. Te contamos en cristiano qué es, qué fecha te toca según seas autónomo o SL, y cómo llegar preparada sin prisas.
No todos los TPV valen para una floristería: los encargos, el reparto y las dedicatorias no caben en un TPV genérico. La checklist completa, precios reales y los errores que se pagan caros.
Mostrador, teléfono, WhatsApp, Instagram… los pedidos llegan por todas partes y la libreta ya no da más de sí. Cuatro reglas sencillas para no fallar una entrega nunca más.
Salir a repartir sin ordenar las paradas cuesta un 30–40 % más de tiempo y gasolina. Cómo planificar la ruta en cinco minutos, qué darle al repartidor y cómo confirmar cada entrega.
¿59, 89 o 129 euros al mes? Los precios reales de un programa para floristerías, qué incluye cada rango, los costes ocultos que nadie te cuenta y cómo saber si te sale a cuenta.
El ticket de tu floristería es una factura simplificada. Hasta qué importe puedes usarla (ojo: 3.000 €, no 400 €), qué datos debe llevar y en qué se diferencia de la factura completa.
La boda es el encargo más rentable… y el que más margen se come si se lleva mal. Cómo presupuestar por partidas, cobrar anticipos y enviar propuestas que cierran, sin perder dinero.
Tres avisos bien puestos convierten una entrega en un cliente fiel. Qué mensajes enviar, cómo no destripar una sorpresa y cómo avisar de veinte entregas sin vivir pegada al móvil.
La flor que se marchita en el cubo es la fuga de dinero más silenciosa de una floristería: entre un 10 y un 30 % de lo que compras. Por qué pasa y cinco hábitos para controlarlo.
Poner precios a ojo es la razón número uno por la que una floristería que vende mucho gana poco. Qué es el escandallo, cómo calcular el coste real de un ramo y cómo fijar el margen.
Evoflor, Florenet, Verial, Softigal, Programflor, Carmen WKS y eactivo, comparados de verdad: precios públicos, puntos fuertes y debilidades de cada uno — incluidas las nuestras.
No existe «el mejor programa»: existe el mejor para tu tienda. Cinco perfiles de floristería — mostrador, reparto, bodas, multi-tienda, la que empieza — y qué mirar en cada caso.
Del alta y la licencia de apertura al colchón de tesorería: la guía completa para abrir tu floristería, con la inversión desglosada partida a partida y los errores del primer año.
Sí, puede dar un sueldo digno — y no, no es un pelotazo. La cuenta mensual completa de una tienda de barrio, el margen real tras la merma y las tres palancas que deciden cuánto ganas.